Alternativas alimenticias para la hambruna de la Fundación Bengoa y la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría,

Ante las carencias y dificultades para adquirir alimentos que aporten todos los nutrientes necesarios para el desarrollo del niño, e incluso del adulto, desde la Fundación Bengoa, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, y los servicios de nutrición de los hospitales están dando alternativas a las mamás

Para ir sorteando la crisis alimentaria y que los niños no se acuesten sin comer ni vayan a la escuela con el estómago vacío, las especialistas Maritza Landaeta y Livia Machado recomiendan las siguientes opciones:

  • Rendir la harina de maíz precocida. Nada va a sustituir a la haria enriquecida con hierro y vitaminas, pero esta es una opción para garantizar ciertos nutrientes. Se trata de hacer arepas con yuca, batata, plátano o remolacha, o en caso de tener harina de maíz no gastarla toda sino rendir la masa mezclándola con avena, con zanahoria rallada o con puré de yuca, batata o auyama.
  • Hacer panquecas con auyama o zanahoria.
  • Preparar arroz con vegetales. A una taza de arroz se le agregan las hojas de la remolacha, zanahoria y brócoli y se tendrá un arroz altamente nutritivo.
  • Hacer carne mechada con la concha del plátano.
  • Retomar los “platos únicos”, es decir, los sancochos. Landaeta explica que el sancocho de hueso blanco es muy valioso porque el hueso tiene una gelatina de alto valor biológico. Se sancocha, se agregan verduras y se tiene un almuerzo.
  • Otros platos únicos recomendados son el sancocho de cabeza de pescado. Cocer el pescado hasta que se vuelva nada, colar ese caldo espeso y agregarle verduras. También puede hacer sopa de carne roja o blanca con hueso; de ellos se obtienen vitaminas y minerales.
Elegir los alimentos de la temporada puede resultar más económico, aseguran las especialistas. Este listado de la escuela de Nutrición y Dietética de la UCV muestra algunos 
  • Compre costilla o carne molida, descarte las carnes caras si está restringido económicamente. Con la costilla puede hacer una sopa enriquecida con los nutrientes de esos huesos; una vez sancochadas les saca la carne y prepara carne mechada, recomienda Landaeta. Con la molida puede hacer guisos, croquetas y varios platos.
  • No bote los tallos de los vegetales. Con ellos puede hacer cremas (se hierven, agregan aliños y se licua). Aproveche también las hojas verdes para su consumo.
  • Haga “mercados inteligentes”. No compre alimentos no nutritivos como refrescos, chucherías, alimentos que al paladar puedan ser agradables pero que no ofrecen ningún nutriente. Y si consigue verduras por donaciones, mejor, para así invertir el dinero en alguna proteína de calidad para la familia.
  • Busque la fruta o verdura de la estación, aunque no sean del consumo habitual. No gaste en verduras más caras.
  • Prepare la leche del niño de forma adecuada. Evite la crema de arroz y otros atoles con apenas dos cucharaditas de leche. Es preferible hacer la leche en poca cantidad pero bien preparada para que pueda nutrirlos realmente. Por cada 2 onzas de agua hervida agregue 1 cucharada raza de leche, y para 8 onzas 4 cucharadas. No agregue azúcar a la leche ni a los alimentos.
  • Combine el grano con arroz, ambos dan aminoácidos que en su totalidad se asemejan a una proteína de origen cárnico, más si se come una fruta cítrica (con vitamina C) o un jugo cítrico. Puede ser un buen sustituto de la carne.
  • Siga dando lactancia materna por el mayor tiempo posible, mientras se supera esta crisis, sostiene Machado.
No solo es hierro, también es calcio, zink, ácido fólico y vitamina B
No solo es hierro, también es calcio, zink, ácido fólico y vitamina B

el hierro está presente fundamentalmente en las carnes rojas y el huevo, también en las leguminosas (los granos) aunque ese hierro no se absorbe bien a menos que se mezcle con un cereal (arroz) o carbohidrato y luego se coma una fruta cítrica o un jugo cítrico.

«la principal fuente de calcio del venezolano es de origen animal, proviene de la leche y el queso»

El zink está en las carnes de todo tipo (de res, pollo, pescados) y contribuye con el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Las vitaminas del complejo B también están en todas las carnes y el ácido fólico en los vegetales, especialmente los de hojas verdes.

La deficiencia de calcio ya existía desde hace varios años, apunta Landaeta, pues la principal fuente de calcio del venezolano es de origen animal, proviene de la leche y el queso, y la producción de lácteos tiene más de cuatro años disminuida. En la Encuesta sobre Condiciones de Vida del Venezolano (Encovi), de 2015, se halló que 60% de la población no consume leche.

A principios de la década de los 90 Cuba vivió el llamado período especial. La escasez de alimentos y la reducción del consumo de vegetales, frutas y carnes se tradujo en la pérdida de la visión de miles de cubanos. “Resultó ser una neuropatía por la deficiencia de vitaminas. Eso puede estar pasando en Venezuela y no lo sabemos”, comenta Landaeta.